Martes, 01 de agosto de 2006
Todos los días para ir a la fábrica donde trabajo desde el centro de Buenos Aires pasamos un tramo de autopista con peaje. Hoy no estaba seguro de si tenía los dos pesos sueltos que cuesta (0.50 € aproximadamente), así que puse el coche en la cola para pagar sin importe justo. Mientras esperabamos miré la cartera y ahí estaba, mi último billete de dos pesos, así que me pasé a la cola de al lado, la de pagar con la cantidad exacta.
20 segundos después un camión de varias toneladas sin frenos o con el conductor dormido ha chocado contra la cola de la que acababa de quitarme. Al impactar contra el último coche de la cola se levantó, tal era la velocidad que llevaba y cayó encima de los 3 ó 4 coches que esperaban para pagar. La cabina del camión aplastó el coche que había justo al lado del mio, a escasos 1,5 m y se inclinó hacia mi.
Rápidamente arranqué y me quité de allí. Esta tarde veré las noticias para ver cómo acabó la cosa. O mejor no.
Parece mentira que, durante un momento, mi vida y la de mi compañero Diego hayan valido 2 miserables pesos.
Actualización: Parece ser que el camión que vi caer sobre el coche de al lado del mio era el último de la cola. El conductor del coche salió milagrosamente ileso. Via
Clarín. Al final 5 heridos, según han dicho en las noticias.
Por: Andrés | General | Comentarios (10) | Referencias (0)