Jueves, 28 de julio de 2005
Me sigue sorprendiendo la cruzada contra los videojuegos violentos que han emprendido los sectores más rancios y conservadores de la sociedad, especialmente la americana. No dejan de publicarse estudios sobre el aumento de la violencia debido al San Andreas, al Final Fantasy VIII, al Carmaggeddon... No voy a opinar ni a valorar estos estudios, pero os dejo aqui un
link (en inglés) a uno que demuestra lo contrario: la criminalidad entre los jóvenes ha disminuido desde que apareció la Playstation.
Los datos son los oficiales de la Oficina de Estadística del Departamento de Justicia de Estados Unidos, una fuente de bastante credibilidad (por lo menos más que los datos del Aquilino Polaino ese)
En el estudio se apuntan un par de ideas de esas que al oirlas piensas "¿y cómo no se me ha ocurrido eso a mí antes?"
Señala por un lado que no existe tal aumento de la violencia, ni entre los jóvenes ni entre los mayores. Tan sólo existe un grandísimo aumento de la alarma social, debido a los medios de comunicación. Todos sabemos que la violencia vende. Es decir, un periódico venderá muchos más ejemplares (o una web tendrá más visitas) si en su portada pone bien grande: "
Mata a puñaladas a su pareja y después quema su peluquería", "
Muere una mujer en Elche atragantada con una napolitana" o "
La policía cree que los terroristas pueden atacar de nuevo Londres" (ejemplos reales de la portada de
20 Minutos de hoy). Da igual crear alarma social por el terrorismo, por la violencia contra las mujeres o por las napolitanas asesinas; lo que importa es tener más lectores. Estoy plenamente convencido (aunque admito réplicas, por supuesto) de que hoy en dia no hay más violencia de género (odio esa expresión, pero no se me ocurre otra) que hace 25 años aunque la mayoría de la gente piense lo contrario.
¿Cuál es entonces la motivación de los medios de comunicación para cargar con ese ímpetu contra los videojuegos? Pues también es sencillo, aunque a mí no se me había ocurrido. La televisión fue, hasta los 80-90, la reina del entretenimiento, pero ahora está perdiendo audiencia porque los jóvenes jugamos a videojuegos cada vez más. En estos términos, una hora de jugar al San Andreas es una hora que no veo la tele.
La mayoría de los medios de comunicación ponen en portada cualquier hecho violento que tenga la más ínfima y remota relación con algún videojuego o alguna nueva tecnología. Y no lo hacen de manera casual, sino que aprovechan la más mínima oportunidad para demonizarlo. Por ejemplo hace unos días se pudo leer que unos
traficantes brasileños vendían droga utilizando la red social
Orkut. Nunca leemos noticias sobre traficantes que se comunican por teléfono móvil o por carta, pero cuando utilizan algo nuevo y desconocido (y por tanto demoníaco) hay que decirlo bien alto para que quede claro que es un invento del diablo.
Con los juegos pasa lo mismo. Si una persona
esquizofrénica con 43 personalidades mata a otro en la parada de un autobús, la noticia estará en una pequeña columna en la sección de sucesos. Pero si además, el esquizofrénico es
jugador de rol, pasa lo que todos recordaréis: semanas de reportajes y noticias sobre el rol, ese nefasto invento que destruirá la sociedad. Algo parecido sucedió con el chaval valenciano que mató a sus padres con una katana. El caso ya de por sí es espectacular, pero si le añadimos que el energúmeno jugaba al Final Fantasy, ya tenemos titulares para varios días. Huelga decir que para ello no hay que dar datos veraces: puedo decir que
en el San Andreas dan puntos por matar policias y quedarme tan ancho (Nota: en el San Andreas no hay un sistema de puntos).
Lo que ninguno de estos medios ni estudios demuestra es la relación causa-efecto entre los videojuegos violentos y la violencia en sí. Simplemente se da por sentado que si me siento en casa a matar marcianos, prostitutas, policías o simples peatones en un juego de ordenador, voy a sentir el impulso de salir a la calle y hacerlo realidad.
¿No será, como afirma el estudio, que a las personas violentas les gusta ese tipo de juegos? ¿Por qué empeñarnos en afirmar que las personas se vuelven violentas porque juegan al San Andreas olvidando el resto de los factores? En un
estudio del U.S Public Health Service se enumeran 27 factores de riesgo más importantes que la "exposición a la violencia en los medios", como por ejemplo: estatus socioeconómico, fracaso escolar, relaciones paterno-filiares deficientes o simplemente sexo masculino.
El público que asiste a la ópera tiene, en general, una posición socioeconómica alta ¿es la ópera la responsable de esto? Yo creo que no. Así como creo que a las personas violentas les gustan los juegos violentos, pero no veo que los juegos les hagan más violentos, ni mucho menos que conviertan a una persona normal en un asesino en serie.
Lo que sí veo peligroso es el estado de permanente alerta que inducen los medios de comunicación. Aquí en España no es muy alarmante todavía, pero en Estados Unidos millones de chavales de 14 años tienen que pasar por detectores de metales y sufrir registros diarios de sus ropas y mochilas para ir al instituto. Son tratados como sospechosos todos los días y a todas horas.
¿No será esto más peligroso?
Nota: olvidaba decir que el estudio lo he visto en
Barrapunto
Por: Andrés | Yo contra el Mundo | Comentarios (24) | Referencias (3)