Viernes, 08 de julio de 2005
Leo en
El País las declaraciones de la diputada socialista Arantza Mendizábal acerca de la política energética del gobierno del PSOE. Explicó que el gobierno pretende sustituir las malvadas centrales nucleares por nuestras amigas las térmicas (carbón, fueloil, gas...)
En mi opinión es éste un tema en el que los intereses partidistas de algunos juegan con la desinformación de la gente. Para un amplio porcentaje de la población las centrales nucleares son malísimas, porque son radiactivas, aunque no se sepa muy bien lo que es eso. Hay que eliminarlas porque fueron construidas por malignos enemigos del medio ambiente que pretendían la muerte de la abeja Maya y de las ardillitas esas... cómo se llamaban... ah, sí, Chip y Chop.
Pero en realidad las centrales nucleares son la forma más barata y eficiente de producir energía y la menos contaminante (en esos niveles de producción). Para retirarlas habría que sustituirlas por centrales térmicas de carbón, fueloil o gas. En éstas se extrae energía quemando uno de esos tres combustibles y, como ¿todo el mundo? sabe, cuando quemas carbón, fueloil (petróleo) o gas se produce dióxido de carbono (CO
2). Cuando el CO
2 se acumula en la atmósfera actúa como una barrera para la energía del sol que la tierra ha reflejado y que no puede salir, con lo que la temperatura terrestre aumenta. Esto es lo que se llama "
Efecto Invernadero" y es el responsable de que en los últimos años haga tanto calor en verano y tanto frio en invierno. Para controlar el efecto invernadero los principales países del mundo (menos Estados Unidos) firmaron el
Protocolo de Kioto, que penaliza a aquellos países que sobrepasen su cuota de emisión de gases contaminantes. George Bush decidió que la cosa no iba con ellos...
El motivo por el que las centrales nucleares son tan impopulares es que el residuo que generan es radiactivo y la vida media de esta radiactividad es del orden de miles de años, por lo que no se puede considerar la fisión nuclear como una fuente de energía de la que podamos abastecernos mucho tiempo por el problema de almacenar el residuo.
Los esfuerzos científicos se dirigen ahora al desarrollo de la energía de
fusión, con iniciativas como el
Proyecto ITER; pero hasta que se desarrolle, necesitamos energía de algún sitio. Con lo que se ahorra produciendo la energía en centrales nucleares se pueden construir cementerios nucleares bajo tierra que cumplan todos los criterios de seguridad para almacenar los residuos radiactivos. Y, repito, sería sólo por algunos años, hasta que se desarrolle la energía de fusión.
Pero el verdadero motivo de mi indignación es lo que dijo después la "diputada" Arantza Mendízabal (copipasteo el párrafo del País entero)
En el mismo foro, Arantza Mendizábal explicó que la opción política del Gobierno de abandonar progresivamente la energía nuclear se basa en "una referencia social", ante la percepción social del riesgo de accidente que sobrevuela sobre lo nuclear, y en el problema de los residuos radiactivos que genera. Añadió que el riesgo de accidente que percibe la sociedad es "muy alto" y el que observan los técnicos es "muy remoto", pero opinó que las decisiones políticas deben atender la sensibilidad social, y no limitarse a factores tecnológicos.
Es decir, "mi equipo de expertos me dice que es seguro pero como "Los Simpsons" dicen que no y los votantes lo que ven es "Los Simpsons", pues las quitamos"
Señora, su deber como diputada es informar a los ciudadanos sobre las opciones que existen para que, desde esa información, la gente demande la mejor opción. Claro, que eso es más complicado que quitar las nucleares de un plumazo, sustituirlas por centrales de carbón (que no las regalan), pagar más por el carbón de lo que se pagaría por el uranio, pagar las multas de Kioto por emitir más CO
2 de la cuenta y contaminar el planeta. Eso sí, en las próximas elecciones seguro que tendrá algunos votos más.
No cuente con el mío.
Por: Andrés | Yo contra el Mundo | Comentarios (22) | Referencias (0)